Boca Tapada, situada en el norte de Costa Rica, se ha convertido en uno de los destinos más famosos del país para la observación de aves. Con bosques tropicales vírgenes, humedales vibrantes y una biodiversidad excepcional, esta región ofrece el entorno perfecto tanto para observadores de aves principiantes como expertos.
En el corazón de este santuario natural se encuentra Maquenque Lodge, un refugio ecológico rodeado de vida silvestre y considerado uno de los mejores lugares para disfrutar de la observación de aves en Costa Rica.
El águila arpía es una de las aves rapaces más poderosas y emblemáticas del mundo, y Boca Tapada es una de las pocas zonas donde aún se puede encontrar en estado salvaje.
Nuestros experimentados guías locales conocen las zonas más prometedoras para aumentar sus posibilidades de avistar esta majestuosa especie. Para los amantes de las aves, ver un águila arpía en su hábitat natural es una experiencia inolvidable.
La Lapa Verde (Ara ambiguus) es uno de los loros más grandes y llamativos de América Central, reconocido por su vibrante plumaje verde, sus plumas de vuelo azules y su frente roja. Antaño muy extendido por toda la región, su población ha disminuido debido a la pérdida de hábitat, lo que hace que los bosques protegidos como Boca Tapada sean esenciales para su supervivencia.
En Maquenque Lodge, los huéspedes suelen disfrutar de espectaculares avistamientos de estas magníficas aves. Se les puede ver volando con elegancia en parejas, escuchar sus fuertes y característicos graznidos al amanecer u observarlos alimentándose entre los almendros, con sus brillantes colores iluminando el dosel. Con nuestras torres de observación y nuestros tranquilos senderos forestales, los visitantes disponen de los puntos de observación perfectos para disfrutar de las juguetonas interacciones y los elegantes vuelos de los guacamayos (lapas), al tiempo que conectan con la rica biodiversidad de la selva tropical de Costa Rica.
Contemplar la Lapa Verde aquí es más que una simple oportunidad para observar aves: es una oportunidad para apreciar una especie rara y en peligro de extinción que prospera en su hábitat natural, lo que hace que cada visita sea verdaderamente inolvidable.
Con sus alas blancas, plumas negras y cabeza de colores vivos —tonos rojos, naranjas y amarillos—, el Zopilote Rey (Sarcoramphus papa) es uno de los carroñeros más impresionantes y fácilmente reconocibles de América. A diferencia de muchos buitres, tiene una apariencia llamativa que lo convierte en uno de los favoritos entre los observadores de aves y los fotógrafos de vida silvestre.
Originario de los bosques tropicales de tierras bajas desde el sur de México hasta el norte de Argentina, el buitre rey desempeña un papel ecológico fundamental como carroñero, ya que ayuda a limpiar el bosque al consumir carroña y prevenir la propagación de enfermedades. A pesar de su gran tamaño, con una envergadura de hasta 1,2 metros, es un volador elegante que se desliza sin esfuerzo por encima de las copas de los árboles y utiliza las corrientes térmicas para observar el bosque que se extiende debajo.
En Maquenque Lodge, los huéspedes suelen disfrutar de avistamientos inolvidables. El Zopilote Rey se observa con frecuencia volando sobre el dosel por la mañana temprano o al atardecer, especialmente cerca de los claros abiertos y del río San Carlos, donde las corrientes térmicas son más fuertes. Sus lentos y deliberados aleteos y sus repentinas y silenciosas zambullidas crean un espectáculo dramático, haciendo que cada avistamiento se sienta como un documental de vida silvestre en vivo.
Para los amantes de las aves, avistar un buitre rey en Maquenque Lodge no es solo tachar una especie de la lista, sino una oportunidad de ser testigos del papel vital que estas magníficas aves desempeñan en el ecosistema tropical. La paciencia, junto con nuestras torres de observación o los tranquilos senderos del bosque, aumenta las posibilidades de encuentros cercanos, lo que permite apreciar más profundamente la intrincada red de vida de la selva.
Boca Tapada está considerada como uno de los mejores destinos para la observación de aves en Centroamérica. Con más de 500 especies registradas, la diversidad aquí es asombrosa.
Algunas de las aves más comunes son:
Cada visita ofrece nuevas oportunidades para avistamientos, fotografías y encuentros inolvidables.
Maquenque Lodge fue diseñado para sumergir a los huéspedes en la naturaleza. Estas son algunas de las zonas más recomendadas para la observación de aves en la propiedad:
Elevaos por encima de las copas de los árboles de la selva y disfrutad de la observación de aves desde una perspectiva totalmente nueva. Estas torres ofrecen vistas panorámicas sin obstáculos, lo que facilita el avistamiento de coloridos tucanes, loros y escurridizos habitantes de las copas. Las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde son especialmente mágicas, ya que el bosque cobra vida con la actividad y los cantos resuenan entre las copas de los árboles.
Pasee por tranquilos senderos que serpentean a través de la densa selva tropical, donde cada recodo puede revelar una joya escondida. Escuche el canto melódico de los trogones, los pájaros carpinteros y los colibríes que revolotean entre las ramas. Estos senderos sombreados permiten encuentros íntimos con las especies del bosque, ofreciendo a los fotógrafos y a los amantes de las aves una experiencia inmersiva sin igual.
Nuestras lagunas son oasis tranquilos rebosantes de vida. Observe a los martines pescadores zambulléndose en busca de presas, a las garzas acechando la orilla del agua y a las aves acuáticas migratorias descansando durante sus largos viajes. Las aguas tranquilas reflejan la selva circundante, creando oportunidades perfectas para la fotografía mientras se disfruta de los tranquilos sonidos de la naturaleza.
El río San Carlos es un ecosistema dinámico que atrae a una gran variedad de aves. A lo largo de sus orillas se pueden observar con frecuencia aves zancudas, rapaces y martines pescadores. Los ricos hábitats del río, desde las costas arenosas hasta los frondosos bosques ribereños, ofrecen infinitas oportunidades para el descubrimiento, lo que lo convierte en un destino favorito tanto para los observadores de aves novatos como para los experimentados.
Boca Tapada es un destino que transforma a sus visitantes: aire puro, el sonido del bosque y encuentros con algunas de las aves más emblemáticas de Costa Rica. En Maquenque Lodge, su experiencia se ve realzada por guías locales expertos en observación de aves, alojamientos ecológicos inmersivos y acceso directo a los mejores lugares de la región para la observación de aves. ✨ Reserve hoy mismo su estancia en Maquenque Lodge y disfrute de la observación de aves en Costa Rica como nunca antes.
Julio Artavia / Gerente General
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